SOFI SAAR - FRASE DE LA SEMANA
"Me hizo falta ir a terapia para darme cuenta..."
ESPECIAL. Una de las voces que llegó al regional mexicano para refrendar el talento regiomontano es, sin lugar a dudas, Sofi Saar. Hoy retomamos un poco de su filosofía personal y artística para hablar de uno de sus más poderosos éxitos: “Terapia”. Es justamente en esta interpretación donde la regia, radicada en la Ciudad de México, se permite tocar una fibra que muchas mujeres reconocen sin necesidad de explicarla: ese instante en el que, después de tanto ruido, por fin llega la claridad. No es un grito, no es un portazo, no es un drama. Es un susurro interno que dice: “Esto ya no es para mí”. Y ese tipo de claridad solo se hace presente cuando uno se sienta consigo mismo o con alguien que le ayuda a verse de frente.
Y es que, para muchas mujeres, la terapia es el primer espacio donde pueden escucharse sin interrupciones. Donde descubren que no estaban exagerando, que no estaban “pidiendo demasiado”, que no estaban rotas. Solo estaban cansadas de sostener lo que ya era imposible. El hit que marcó uno de los momentos más altos en la popularidad de la grupera atrapa ese momento exacto: el de la mujer que se elige, que se reconoce y que decide soltar desde la conciencia, no desde el enojo.
Sin embargo, la interpretación del tema escrito por Kenji Domínguez Kato y la propia Sofi tiene otra lectura, una que generalmente se mantiene en las sombras; esa historia que se vuelve prácticamente un tabú: la del hombre que también va a terapia.
Ese que creció escuchando que “tiene que poder solo”, que “no debe quebrarse”, que “sentir es peligroso”. Para una conciencia forjada así, entrar a terapia no es moda ni tendencia: es romper un mandato cultural. Es aceptar que cargar todo en silencio no lo hace fuerte, solo lo hace solo.
Y cuando un hombre se trabaja, descubre algo que nadie le enseñó: que también siente, también se confunde, también se pierde y también merece paz.
La terapia no lo debilita; por el contrario, lo llena de orden, le da un sentido más humano y, sobre todo, lo dota de un valioso lenguaje para cosas que antes solo sabía callar.
En una relación como la que inspira la canción, ambos procesos pueden coexistir: ella sana y entiende que no era por ahí; él sana y entiende por qué se quedó tanto tiempo ahí. Dos caminos distintos, un mismo destino: volver a uno mismo.
“Terapia” no es una canción de ruptura; es una valiente letra que aborda la revelación. De esas que no te piden que llores, sino que pienses. De esas que no te empujan al drama, sino a la honestidad. Porque, al final, ir a terapia no es no poder solo: es decidir no sufrir solo. Y eso, en el mundo real y en el grupero, también es valentía.
Un tema con ese peso en sus letras solo puede ser interpretado por una artista del nivel de la talentosa Sofi Saar, nuestra regiomontana más emblemática hoy en día.
Imagen: Facebook.com/SofiSaarOficial
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