"YO ERA ATEA" - HELEN OCHOA
ESPECIAL. El estreno más sorprendente del año —y quizás incluso de la carrera musical de Helen Ochoa— es el tema “Yo era atea”. Hasta ahí llegamos hoy con La Frase de la Semana: “Pero por ti me hice creyente”, una oración que extraemos del tema ya mencionado y que nos muestra el proceso de enamoramiento desde una perspectiva nueva, directa, abstracta y con un enfoque musical distinto. Son pocas las ocasiones en que podemos apreciar una melodía del movimiento tumbado interpretada con una voz de personalidad tan marcada, capaz de llevar su esencia al ritmo que le pongan enfrente (Available in english).
La capacidad interpretativa de Helen Ochoa la ha convertido en una artista única, destacada y sobresaliente entre las estrellas de su generación. Por eso, escucharla cantar un tema que afirma que solo el amor puede hacernos experimentar un cambio de 180 grados nos revitaliza la confianza de esperar a nuestra “media mitad”. Es más: nos convence de que está ahí afuera, y que solo será cuestión de tiempo para encontrarla.
Cada una de las frases que integran la composición original de Carlos Anderson “Obama”, Carlos Arturo Zúñiga y Carlos Salmeron ofrece un reflejo de quienes afirman haber perdido la esperanza, la ilusión y el deseo de amar. Sin embargo, cuando llega la persona correcta, aparece la capacidad de aceptar que sí existe otro camino para recorrer la vida en compañía de alguien: una persona única que suma, que da valor y que modifica la visión que se tiene del mundo.
El tema nos entrega una panorámica nueva, no solo del amor, sino también de la forma en que solemos ver el estilo tumbado, donde pocas veces se valora la profundidad de las letras. Aunque existen temas escritos con sumo cuidado, “Yo era atea” refleja aspectos importantes de la narrativa musical actual: canciones que forjan el estilo moderno, pero que también demuestran que, por encima de todo, siempre saldrá a flote el deseo de amar, de creer sin dudar y de esperar aquello que anhelamos en el plano sentimental.
Helen Ochoa sabe darle a una letra como esta el sentimiento que necesita. La borda con cuidado, cariño y precisión; por ello se siente tan cercana, porque todos necesitamos mantener viva la ilusión de amar o de descubrir el amor.
“Pero por ti me hice creyente” es una frase que, tras escucharla integrada en los versos de “Yo era atea”, se queda grabada en la mente. Activa el deseo de conocer más sobre Helen Ochoa y sus temas, porque esta canción nos revela que la estrella no solo es una excelente cantante, sino también una mujer con intuición sobre lo que el mercado musical espera de ella y de las artistas de su nivel.
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